ARCHIVOS DEL SILENCIO Y VOCES DE LA DIVERSIDAD.
- EFRAIN MARINO
- 14 nov 2025
- 2 Min. de lectura
Por: Efraín César Marino Rincón
Presidente de Corprensa Colombia @corprensacol @efrainmarinojr
En los pasillos solemnes del Archivo General de la Nación, donde reposan los silencios más antiguos del país, una obra levanta la voz sin necesidad de pronunciar una sola palabra. La exposición Archivos del Silencio y Voces de la Diversidad, del Maestro Jhon Fitzgerald Serna, no solo interpela la memoria: la remueve, la desnuda y la obliga a enfrentarse con aquello que Colombia ha intentado ocultar bajo capas de burocracia y olvido.
Entre fotografías intervenidas, documentos rescatados y objetos que parecen cargados de un pulso propio, hay una pieza que domina el espacio por su crudeza y su verdad: la escultura en hierro IRREPARABLE. No es un simple montaje artístico, es una herida abierta en medio de la sala; una metáfora oxidada que recuerda uno de los capítulos más atroces del conflicto: el reclutamiento forzado de niños por parte de las FARC.
IRREPARABLE se alza como un cuerpo fragmentado, quebrado en su inocencia. El hierro, frío y contundente, evoca la rigidez de un destino impuesto, una vida interrumpida antes de tiempo. Al acercarse, el visitante siente que la obra respira desde una ausencia; que cada arista, cada borde y cada soldadura guarda el eco de una infancia arrebatada. No hay ornamentos, no hay consuelo: solo la verdad desnuda de lo que nunca debió ocurrir.
Fitzgerald, logra lo que pocos artistas se atreven: convertir la memoria del dolor en un objeto que no busca conmiseración, sino conciencia. IRREPARABLE no acusa con estridencia; duele en silencio, con la contundencia de lo irrevocable, y es precisamente en ese silencio donde se hace más poderosa; En un país acostumbrado a pasar de largo frente al sufrimiento ajeno, esta escultura obliga a detenerse, a mirar de frente lo que tantas veces se ha tratado de minimizar.
El resto de la exposición dialoga con esa misma esencia, voces diversas, cuerpos excluidos, identidades que caminaron a contracorriente de los discursos oficiales; Pero IRREPARABLE funciona como un corazón metálico que late en el centro de la muestra, recordándonos que ninguna sociedad avanza si no se atreve a nombrar su propio daño.
Archivos del Silencio y Voces de la Diversidad no es solo una exposición; es una lectura crítica de país, una radiografía afectiva de aquellos que fueron empujados a la sombra. Fitzgerald, fiel a su lenguaje íntimo y sutil, no grita… pero cada una de sus obras retumba con una fuerza que no se puede ignorar.
La invitación queda abierta: el público puede visitar esta muestra en el Archivo General de la Nación, un espacio que hoy respira memoria, arte y verdad desde el silencio que incomoda, pero también despierta.








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